sábado, 2 de abril de 2016

¿Subterráneos del Fortín Solano al castillo?






Durante varias décadas circuló la leyenda de una supuesta cueva que unía las instalaciones de El Mirador Solano con el Castillo. Le dieron tanto calor a esta fantástica versión, que muchas personas relataban haber conocido ese subterráneo debajo del mar atravesando el canal. Las charlas sobre esta imaginaria maravilla de ingeniería construido por los españoles, se hacía más tensa e interesante en los "velorios" donde el ron, la "canelita", el "berro" o la "bruta de burra" encendían los ánimos al filo de la medianoche.
Un teniente coronel en situación de retiro, ya en la paz de su hogar sentía placer en contar las historias que él había acumulado en su cansada mente. Además de las incidencias en su larga carrera militar, el anciano sentía gran interés por una en particular: la vez que encontró en el subterráneo del Fortín, un baúl destartalado conteniendo uniformes y documentos pertenecientes al Capitán José Solano.
En sus años juveniles, recién egresado de la Escuela Militar, había prestado servicios en el Fortín como Oficial de Planta en el Cuartelillo. Años más tarde regresó nuevamente como Comandante de la Unidad acantonada en el Cerro de El Vigía. Allá, expresaba con viva voz, encontré pedazos de la historia patria; emocionado observaba los grupos familiares que le escuchaban respetuosos.
"Después de haber caminado un gran trecho, alumbrado con dos potentes faroles, en compañía de un Cabo Primero y dos soldados, sorpresivamente llegamos a una especie de recámara, donde encima de una mesa reposaba un baúl antiguo con varias tablas desprendidas. Al revisarlo contenía varios uniformes descoloridos por el tiempo, una espada en cuyo mango estaba estampado un escudo de nobleza y más al fondo unos documentos que certificaban su procedencia: pertenecían a José Solano, ex-Capitán General de Venezuela en el siglo xvín".
Sí. . . trataba de aclarar el anciano militar. Indudablemente eran cosas dejadas ahí por Solano.

Ignoraba el honorable Comandante, que aquel personaje, jamás visitó las instalaciones del lugar que consagra su nombre; menos la supuesta cueva creada por la fantasía del pueblo. En el Fortín existe un depósito para almacenar aguas de lluvia, utilizado en la etapa colonial. Hoy, sólo sirve para que la imaginación popular, ponga a circular esas leyendas, por cierto de un simpático colorido en la truculencia histórica.

Tomado del Libro El Mirador de Solano/ Don Miguel Elías Dao.

2 comentarios:

  1. Como es que se conserva el agua tan cristalina que hay o había en el pozo? y parece moverse. Ese enigma nunca lo olvidare, jaja, saludos.

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