miércoles, 8 de junio de 2016

7 años mostrando la porteñidad/ Mi Puerto Cabello




Voy a tratar de ser breve, de explicar un poco como nació el grupo de páginas "Mi Puerto Cabello" en las redes sociales, nuestro objetivo y algunos logros a través de ella. Resumir 7 años de montajes  fotográficos, de comentarios, de criticas positivas y negativas, de informaciones, historias, personajes, propuestas, servicio público,entre otros, es imposible, pero lo encerramos en una palabra, PORTEÑIDAD, más nada. Un 8 de junio del 2009 monté la primera foto, el primer aalbum con fotos de Puerto Cabello tomadas de internet. Gustó mucho, incluso la primera foto de nuestro perfil es la que encabeza esta publicación, sacada de internet, que muestra la Calle más hermosa, histórica  y famosa de Venezuela: Nuestra Calle Los lanceros.

Se convirtió en una página familiar, mi esposa e hijos, me ayudaban con sus comentarios, que querián saber y hasta conocer, compramos una camarita digital y comenzamos a visitar los pueblos, mueseos, a tomar fotos de nuestros espacios y rincones porteños y a colocar nuestras propias fotos, precarias, pero porteñas. Cada día se sumaban los amigos, fans, crecimos rápidamente. Comenzamos a ser tomados en cuenta por las radios locales, la prensa. Amigos del medio nos apoyaron y poco a poco, nos invitaban a algunos progamas de radio y algún reportaje en prensa. Promovemos a diario la porteñidad, su gente, sus autores. Promovemos nuestros espacios culturales y turísiticos. nuestras tradiciones, nuestra realidad.

Al poco tiempo conformamos dos y tres páginas de Mi Puerto Cabello en facebook, luego nos fuimos a twitter, a instagram, un blogspot, en pintarest, una revista digital y actualmente pasamos a un programa de radio por los 1290 AM de la emisora Radio Puerto Cabello, .

Las satisfacciones más grandes de nuestra página son subjetivas, tienen que ver con el rescate de nuestro sentido de pertenencia por este pedacito de cielo, revivir en todos aquellos que se han ido de la ciudad la memoria de esta tierra de gracia. Y a los que aquí estamos el poder conocerla, quererla y defenderla. 

Todo el equipo familiar se avoca a las actividades y tradiciones de la ciudad, hacemos curso de todo, estamos juntos a los artistas plásticos, escribimos algo de historias, más fotos, hemos participado en algunas charlas, hablando de la ciudad. Disfrutamos de lo que hacemos, alguna vez hicimos campaña de conservación, siembra de árboles, de todo un poco. Cuando hablamos de algún tema es por que tenemos pleno conocimiento del mismo.
Muchas personas del exterior nos siguen, saben que en las páginas MI PUERTO CABELLO, hay un espacio para actualizar su querencia por la ciudad, para recordar y vivir con ella este presente.

Queremos AGRADECER desde lo más profundo de nuestro corazón a TODOS los amigos, fans y suscriptores, sin Ustedes, es imposible hacer cada día un mejor trabajo, son un motor motivacional, que nos ha apoyado por años. De repente teníamos que tener más personas, pero la Calidad de lo que están, multiplica en cantidad. Los que están valen su porteñidad en peso. 

Estamos muy agradecidos a los periodistas, a los reporteros gráficos, a los locutores, a todos, ellos nos han reconocido en cierta forma como un medio de comunicación, en muchas oportunidades hemos sido fuente de información, y nos colaboramos unos con otros. Gracias a todos.

No nos cansaremos de promover la ciudad en las redes, lo mejor de ella, lo mejor de su gente. Gente trabajadora, luchadora, emprendedora, inteligente, sencilla, culta, CORDIAL...
Lo mejor para Puerto Cabello esta por venir y nosotros seremos protagonista de la Historia de la Ciudad Cordial de Venezuela, Aquí estamos, Aquí nos quedamos...

Gracias de parte de:
Guido Libetti, Administrador de las páginas
Esposa: Roselys Ladera de Libetti  e hijos:
Franceso Josue de 13 años
Jonás benedicto de 10 años
Santiago José de 7 años
Giovanni Paolo de 5 años

GRACIAS A DIOS POR HABERNOS REGALADO LA GRACIA DE NACER EN ESTE PEDACITO DE CIELO LLAMADO PUERTO CABELLO....



jueves, 2 de junio de 2016

MI HEROE DEL PORTEÑAZO/ CARLOS PEÑA





Mi Héroe del Porteñazo JUNIO/02/2012 Desde finales de la última semana de mayo me extraño que con inusitada frecuencia estaban llegando a mi correo electrónico de manera inusual comentarios como: Fulano(a) de tal comento la foto de Carlos Peña en la que apareces. Ante tal situación decidí revisar mi pagina Facebook y Oh, Sorpresa, me encuentro con el casco de Papa de los tiempos del Porteñazo que mi hermano Carlos acertadamente ha sabido rendirle honor. Y me dije ayer noche ¿y porque yo también no contribuyo a relatar mis vivencias? Porque déjenme decirles la historia de un pueblo está llena de la suma de las vivencias de los que vivieron un acontecimiento, que para bien o para mal cambiaron el curso de su historia misma.



Sábado 02 de Junio de 1962.

El día amaneció soleado pero no brillante, como apático si cabe la comparación, nosotros los muchachos en la ferviente actividad típica de nuestra edad jugábamos en el frente principal de nuestra vivienda, mientras Melela (mi Mama) preparaba el desayuno. Yo era el mayor de mis hermanos con 13 años, me seguía Jose con 12 y Carlos con 11; éramos para ese entonces 9 hermanos: 7 varones y dos hembras Nacira y Noris esta ultima de 4 meses de nacida, Omar mi hermano menor nació un año después. Pero volvamos a ese sábado; estando parado en el portal de la casa, noto cierto movimiento inusual de los pobladores del barrio, porque hay que aclarar que para ese entonces la calle Juncal que comienza en Playa Blanca, atraviesa La Alcantarilla y culmina en la entrada al cerro de Punta Brava era una barriada, cuyas casas en su mayoría especialmente de la Jabonería Villalba hacia el cerro de Punta Brava estaban construidas de paredes de bahareques y tabla, techos de zinc, pisos de cemento en alguna parte de la casa y el resto de tierra. Nuestra casa para ese entonces presentaba más o menos las características antes mencionadas y estábamos ubicados como a 100 metros del Cuartel de Bomberos. Como antes mencione el nerviosismo y los rumores seguían increscendo entre la población, pero que aun no sabe que pasa o por lo menos yo no capto la causa de la inquietud, en eso veo a mi tío León Augusto Peña-hermano de mi Papa- que viene a toda prisa hacia nuestra casa, el vivía en la calle Ayacucho y noto preocupación en su rostro, llega a casa y llama a mi Papa y escucho que le comenta que hay un alzamiento de la Base Naval contra el Gobierno y que es algo serio parecido a El Carupanazo, ocurrido un mes antes. Así las cosa al cabo de una hora, serian como las 10AM, viniendo de La Alcantarilla hacia el Cuartel de Bomberos en perfecta formación pasan frente a mi casa varios pelotones de infantería, que los oficiales al mando iban ubicando estratégicamente a lo largo de la calle y callejones que perpendicularmente confluyen a la calle Juncal e inclusive tomando posiciones estratégicas en el Cuartel de Bomberos y también en los diferentes barrios conformados en el cerro donde está ubicado el Fortín Solano. Recuerdo perfectamente que en un momento en que los infantes de marina pasaban frente a mi casa, mi tío León fue saludado por dos de los oficiales que iban al mando y el les solicito información y ellos le confirmaron que esto era un alzamiento contra el Gobierno; en alguna oportunidad años más tarde le pregunte a mi tío León quienes eran estos oficiales y él me comunico que uno de ellos era un capitán y que era uno de los líderes del movimiento.-vestían de uniforme amarillo-

Hasta ahí la cosa estaba para mi, Jose y Carlos como una singularidad, pero hacia las cinco de las tarde ya todos estamos encerrados y acostados en el suelo siguiendo las instrucciones de Papa; cuando de pronto notamos que al menos siete infantes de marina están atrincherados en el interior de nuestra casa y desde pared frontal conformada por bloques de luz y a través de la apertura de los mismos introducían el FAL (Fusil Automático Ligero) y haciendo fuego hacia el exterior disparaban en ocasiones tiros a destiempo y ráfagas que se sucedían en atronadora cadencia. A estas alturas ya todos estamos cagados y Papa toma la determinación de salir a conversar con los militares y Jose y Carlos y yo atrás de el; recuerdo perfectamente a tres de ellos con sus rostros y conformación casi de niños y asustados como si les pesara el equipo, sudorosos, sedientos y hambrientos y entonces Papa se les acerca y les dice que tiene mujer y nueve hijos y entre ellos a una recién nacida, que por favor consideren retirarse de la posición, dado el temor de una ofensiva de la fuerza opositora. No exactamente estas fueron sus palabras pero eso fue más o menos lo que les comunico. Ellos consideraron su petición y poco a poco se fueron retirando saliendo de la casa por la parte posterior de la misma. El fuego cerrado continua en la zona y hoy asumo que se debía al avance de las fuerzas de gobierno, aproximadamente hacia la 11PM de la noche recuerdo que comienza a llover reciamente y le digo a Jose y a Carlos, coño creo que la plomazón con esta lluvia debe parar, pero que va la misma arrecio al tiempo que Papa nos increpaba: carajo, cállense la boca y no se les ocurra pararse, se cagan y mean acostados. Toda la noche el tiroteo continúo sin amainar. Domingo, 03 de Junio de 1962 Al amanecer comienzan los vecinos a asomarse y notamos que muchos de los soldados de infantería comienzan a abandonar el armamento y a solicitar a los vecinos del barrio que les faciliten ropas de civil. Y así lo hizo la vecindad, como no ayudar a muchachos inocentes que podían ser sus hijos y hasta nuestros hermanos. Esto hoy en día nos da que pensar y especialmente NO JODA!!!!!!! en estos días . Jodiendonos entre hermanos.





La Radio Puerto Cabello que estaba en manos de los insurrectos es tomada por el gobierno y comienza un bombardeo de información conminando a toda la población aledaña al Fortín Solano, Cuartel de Bomberos, Barrio de San Millán, habitantes de la Calle Juncal cercanos al Fortín Solano que abandonen las inmediaciones porque el mismo va a ser bombardeado por la Fuerza Aérea. Y conmina el locutor a los habitantes de la zona-tenia voz de gorila militar, autócrata el coño e’ madre- que se dirijan hacia el norte es decir hacia Playa Blanca.

No Joda, ahí arrancamos toda la familia hacia la casa de mi abuela que vivía hacia el norte dos cuadras más delante de nuestra casa , pero al menos cinco cuadras antes de Playa Blanca. Porque Papa dijo al menos estamos en el medio porque en la Alcantarilla la vaina esta fea ¿y si nos caen a plomo en la playa esos aviones o uno de los barcos de la Base Naval?. Quedémonos aquí. Yo, a veces veo las emigraciones que se han producido en países de Europa, Medio Oriente y hasta en países de Latinoamérica, huyendo de guerras fratricidas por peos raciales y políticos y cuando veo una vaina de esas, me veo a mi mismo en el drama, corriendo Juncal arriba arrastrando a uno de mis hermanos menores, mientras Papa, Melela (Mi Mama) y Jose y Carlos hacían otro tanto con el resto de la familia. Así veo toda la vecindad movilizándose hacia Playa Blanca con ollas, peroles, bancos, sabanas, muchachos, perros y hasta un loro enjaulado y arriba los aviones con su atronador sonido lanzando fuego pesado de ametralladora y cohetes contra el Fortín Solano. La vaina era cagante!!!!!!!!!!!
En el transitar hacia la casa de mi abuela, como ha cien metros de mi casa alcanzo a ver en la acera opuesta dos cuerpos ensangrentados y abrazados y alguien me dice que fueron baleados desde la torre del Cuartel de Bomberos. Esta escena por lo trágico nunca la he olvidado. Y así mismo tengo noticias de la muerte de Luis Ramón Pitre, a quien lo alcanzo una bala perdida en el interior de su habitación el Barrio Punta Brava; esta muerte conmovió a toda la comunidad del barrio. Hay un dicho que dice que donde ronca tigre no hay burro con reumatismo y tiempo después de transcurrido el evento del bombardeo, era un chiste en el barrio el caso de Avelino. Avelino era impedido, sus piernas al nacer le quedaron de la forma en que la tenemos en posición fetal y por tanto se desplazaba utilizando sus brazos, para ello tomaba en cada mano una especie de taco de madera acolchada y levantando su cuerpo al apoyarse en el dispositivo se impulsaba y balanceándose avanzaba hacia adelante dejándose caer suavemente en el pavimento y así repitiendo la operación sucesivamente lograba movilizarse. El vendía Kerosen y así se ganaba la vida. El caso es que ese domingo, en la confusión Chepita su mama lo perdió de vista y ella gritaba mi manco, mi manco…. No joda a todas esta ya Avelino estaba en la Alcantarilla. Ahora en el ambiente había una expectativa debido a que siempre se había hecho correr un rumor en cuanto a que en el Fortín Solano habían tres cañones y a uno de ellos lo llamaban el BURRO NEGRO-Según los entendidos del barrio este cañón era una arma temible- y en cuanto a esto la cagason era general porque que iba a pasar cuando desde el FORTIN SOLANO dispararan el BURRO NEGRO, concluían que adiós aviones. La guerra de las galaxias, pues.





La gente y así yo lo percibía quería de que esto terminara pronto y la llegada de los aviones a pasar del terror que causaban generaba esperanzas, pero si el BURRO se activaba, adiós paz. El BURRO como ya sabemos no se percuto. En mis archivos tengo una fotografía que en 1.966 me tome al lado del Cañón Burro Negro, en ese entonces me traje conmigo muchos cartuchos de proyectiles de diferentes calibres e inclusive de los que dispararon desde los aviones. Lunes, 03 de Junio de 1962 Todo el barrio en la calle y el ejército regular buscando a los infantes que estaban ocultos en algunas casas de la vecindad. Camiones y tanques de guerra copan la escena, carros del ejecitos con altoparlantes conminan a la población a entregar uniformes y armamento que hayan sido abandonados por los insurrectos, prácticamente estamos en estado de sitio, los militares entran a las casas y las revisan cuidadosamente en busca de armas, no hay derecho a réplica. Meses más tarde Juan Lucindo, un vecino del barrio era objeto de bromas en cuanto a que llamo a los militares para informarles que tenía cinco escopetas en su casa y en realidad se trataba de cinco FAL. En cuanto al Casco que muestra Carlos en Facebook, después de la insurrección estuvo rodando por la casa en total abandono y hasta lo tenían para darle comida a los perros; hay que darle las gracias a Carlos por haberlo recogido y darle su lugar en la historia y tenerlo como advertencia de lo que puede significar una dictadura o un gobierno autocrático y que no respete la libertad de los ciudadanos de un país. ¿Que quien fue mi héroe en el Porteñazo? Mi Papa, Carlos Guillermo Peña Azuaje. Nunca he podido olvidar la serenidad con que hizo frente a la difícil situación con los militares que estaban en el interior de nuestra vivienda. Yo recuerdo como estábamos todos aterrados con el sonido de los disparos y de las balas que silbaban en sentido contrario rebotando contra las paredes de nuestra casa. Nos veíamos las caras y se la veíamos a él y el hombre administrando el temor con una serenidad en la cara que nunca le volví a ver sorteo la situación. Hoy me di cuenta que nunca a Papa le comente la admiración y el respeto que me infundio con su actitud durante los hechos de El Porteñazo. Lo lamento.




todas las fotos son cortesia de los Archivos de la CADENA CAPRILES.



miércoles, 1 de junio de 2016

EL PORTEÑAZO/PRIMERA VICTIMA

EL PORTEÑAZO : Rebelión Militar  dada el 2 de Junio de 1962, Alzamiento de la Infantería de Marína de Puerto Cabello, contra el Gobierno de Rómulo Baetancourt,,,,


"Una Patrulla de la Policía Municipal corría a toda velocidad por la calle Bolívar minutos antes de que los sublevados llegaran al mencionado Comando. En el vehículo policial iban algunos funcionarios que huían hacia la zona de Morón,  En frente de la Beneficencia del Carmen la camioneta perdió el control, motivado por el estado de nerviosidad que se había apoderado del conductor. La patrulla subió a la acera y fue a chocar contra una ventana donde estaba la imagen de San Antonio,  Sobre el cemento aprisionado contra la pared, quedaba inerte el cuerpo de una oficinista del Registro Subalterno como la primera víctima de la sublevación. Era Anita Pérez Maggio , a quien le faltaba muy pocos metros para llegar a su casa, La camioneta donde escapaban los funcionarios ni siquiera se detuvo, Anita Pérez estaba programando un viaje a Europa y en el momento de ser arrollada la acompañaban Flora Curiel y Gladys Arias, quienes resultaron heridas."

Anita Pérez Maggio


Ali Brett Martínez/El Porteñazo Historia de una Rebelión

jueves, 26 de mayo de 2016

Diablos Danzantes de Corpus Christi


Los Diablos Danzantes de Corpus Christi son una tradición de la costa central de Venezuela que se celebra en honor al Corpus Christi el noveno jueves después del Jueves Santo o día del Santísimo Sacramento (Fecha móvil entre los últimos días de mayo y los primeros días de junio). Su origen se remonta a más de 400 años, cuando elementos de la tradición católica se unen a creencias populares y de raíz africana. Dada su riqueza y significación, que refleja la identidad y diversidad cultural de Venezuela, esta sincrética manifestación –representada por 11 cofradías– fue declarada por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2012.





La celebración de los Diablos Danzantes de Corpus Christi está conformada por promeseros que visten indumentarias coloridas y máscaras de diablos –elaboradas por cada cofradía–, y los devotos que colaboran con los preparativos de altares y ofrendas. La iglesia católica forma parte activa de la celebración, al cumplir un papel fundamental en la escenificación –llevando la Eucaristía–, mientras los diablos bailan por el pueblo al ritmo de maracas, cajas, tambores o instrumentos de cuerda para espantar al maligno, hasta rendirse sumisos ante el Santísimo. La participación es masculina, aunque las mujeres forman parte importante en el proceso de confección de trajes, y soporte de la festividad. La cofradía que incorpora una mujer en su baile, “La Sayona”, 




Las once cofradías que conforman los Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela son: Diablos de Yare, vestidos totalmente de rojo y grandes máscaras, ofrendan en torno al pueblo San Francisco de Yare (Miranda); los Diablos de Naiguatá, de trajes multicolores y máscaras con facciones de animales marinos (Vargas); Diablos de la Costa, Cofradía de Chuao, Cofradía de Turiamo y las jóvenes Cofradías de Cata y Cuyagua (todas en Aragua); Cofradías de Patanemo y San Millán (Carabobo); Las Diabladas de Tinaquillo (Cojedes) y San Rafael de Orituco (Guárico).



Diablos Danzantes de Patanemo, en Carabobo

La Bahía de Patanemo ofrece, tanto a visitantes como locales, blancas arenas y aguas azul turquesa de belleza inigualable. Este territorio del país alberga una de las cofradías de los Diablos Danzantes de Venezuela más antiguas, ya que su origen se remonta a 1721. Esta sociedad en particular se da un baño de purificación en el río “El paso de Belén”, como parte del ritual de los diablos danzantes.
Esta cofradía en específico realiza las máscaras dos meses antes del día de Corpus Christi, en ellas recrean animales como peces, perros, cochinos, pericos y dragones; las mismas son hechas a base de cartón con engrudo y se deben renovar cada año.
Los trajes son de rayón estampado o satén, pero antes de usarlos deben ser santiguados por el capataz; las mujeres se visten con batas de colores, no usan máscaras, a veces bailan y a veces colaboran con el cuidado de los niños durante la danza. Utilizan el cuatro con las cuerdas volteadas y la danza es acompañada por unas maracas y por campanas o cencerros.

Diablos Danzantes de San Millán, en Carabobo


Ubicada en el área centro-norte costera del país, la población de San Millán, en el estado Carabobo, celebra año a año una de las manifestaciones de mayor arraigo cultural en Venezuela.
Los Diablos Danzantes de San Millán se originan en el año de 1827, aunque es desde el año de 1973 que se rescató la tradición. Esta cofradía se organiza por tres capataces que, aunque ofrecen el servicio de guía espiritual, no tienen distinción entre los otros diablos.
Los hombres que deseen ser parte de esta cofradía deben cumplir con tres requisitos: tener más de 10 años, estar bautizado y bailar sin interrupción durante siete años.
Su vestuario es sumamente colorido y las máscaras están hechas con alambre moldeable, papel periódico y cintas de colores. Las mujeres acompañan a estos danzantes y los apoyan con agua, chocolate o si el traje se daña. Durante las danzas van al ritmo del cuatro y bailan también el caracol o juego en círculo.
Esta cofradía no tiene jerarquías, sólo eligen a los capataces por años de dedicación o trayectoria.








domingo, 22 de mayo de 2016

¿Último Barco Negrero?





José Alfredo Sabatino Pizzolante
@PepeSabatino
Desde hace algunos años se viene celebrando en Puerto Cabello, cada 26 de mayo, la llegada del último barco negrero. Explican sus organizadores que la efeméride recuerda el arribo a la ciudad del buque “Roma Libre”, el año 1825, proveniente de África con un cargamento de numerosos esclavos que fueron de inmediato liberados por las autoridades, finalizando así el gran tráfico de esclavos llegados de aquel continente. El suceso lo consigna el General Páez en su Autobiografía, señalando que el capitán don José del Cotarro se presentó ese año en La Guaira, para entregar al gobierno colombiano dicho bergantín, contrariado al ver que en España había sido derrocado el sistema constitucional y repuesto el régimen absoluto. Sin embargo, el bergantín “Roma Libre” no era un barco negrero, sino uno armado en corso, y aunque arribó al puerto con algunos esclavos esto fue en fecha anterior a mayo del año veinticinco. Pormenores de las circunstancias que rodearon su llegada, los conocemos gracias a la lectura de un folleto que su capitán publica en el puerto, bajo el título “Exposición de José del Cotarro Dueño y Capitán del bergantín Roma-Libre en testimonio de gratitud a los Colombianos por su generosa acogida”, que se conserva en la Academia Nacional de la Historia.
Explica Cotarro que en septiembre de 1823 le había sido otorgado patente de corso para perseguir buques de las naciones enemigas de España, entre ellas Francia, zarpando en diciembre de ese mismo año de la Habana; a su llegada a Puerto Rico se entera de los cambios políticos ocurridos en la metrópolis europea, y aún así confiesa siguió haciendo el corso apresando a una fragata francesa en ruta de Burdeos a Perú, además de una goleta también gala con 362 esclavos a bordo, en su navegación de regreso de la costa de África al sur de la Isla de Cuba, los cuales vendió allí sin autorización de las autoridades. Cotarro entonces dirige la embarcación a La Guaira, a finales de 1824 o enero del año siguiente, solicitando la protección de las leyes de Colombia por las persecuciones de que era objeto por parte de las autoridades españolas, en razón de las ideas liberales de las que –decía él- era partidario. Las autoridades locales le brindaron protección persuadidos de que aquél había cumplido a cabalidad con las reglas del corso, autorizándole a destinar la embarcación a tal fin, si ese fuera su deseo.
El 10 de enero de 1825, sin embargo, llegaban a ese mismo puerto algunos buques de guerra franceses, bajo el mando del Capitán de Navío Dupotet, para formular varios reclamos entre los que figuraban Cotarro y su buque, por supuesto incumplimiento de las regulaciones del corso al atacar embarcaciones de aquella nación. La denuncia contra Cotarro, entonces, fue desestimada por ser vaga e indeterminada. A pesar de lo anterior la versión de Cotarro será nuevamente examinada por las autoridades locales, en particular, cuando ve luz su “Exposición…”, publicada el 28 de febrero de 1825, en la que confesaría abiertamente haber cometido actos ilegales en ejercicio de una patente de corso otorgada por la España constitucional, al haber atacado buques de Francia aun cuando sabía para aquel momento que se había derrocado ese régimen, convirtiendo su proceder en meros actos de piratería (por tratarse de buques pertenecientes a una nación ya no enemiga de España) y en justo el reclamo de Dupotet. En su relato, además, confesaba haber vendido en Cuba un gran número de esclavos, sin previa condena, tomados de un buque francés. Las autoridades acuerdan, en consecuencia, el embargo del “Roma Libre” con las demás propiedades de Cotarro, para responder por sus obligaciones en el juicio que habría de seguírsele, según lo instruido por oficio de la Secretaría de Marina y Guerra de fecha 7 de junio de 1825, publicada en la Gaceta de Colombia del 31 de julio. Cotarro, aunque sin éxito, intentará rebatir las acusaciones de Dupotet en otra publicación que llama “Impugnación a los insultos atroces con que el gobierno francés trata de denigrar la conducta de los individuos del corsario Roma-Libre”.
Habilidosamente don José del Cotarro había tratado de ganarse el favor de las autoridades colombianas, con una versión interesada de sus andanzas corsarias, pero un desliz en la manera como las expuso en su folleto lo dejó al descubierto; a partir de ese momento se verá involucrado en acciones judiciales de pública trascendencia, en las que Sebastián Boguier y Renato Beluche también intervienen, consignando sus opiniones en otro folleto titulado “Refutación a la contestación del señor Francisco de Paula Quintero sobre el impreso titulado Siguen los Denuncios contra el bergantín Romano o Roma-Libre”, salido de la imprenta de Joaquín Jordi. Tiempo después el buque de Cotarro es vendido a don José Jove quien lo llamará “El Libertador”, siendo destinado también al corso.
No solo tuvo que enfrentar José del Cotarro un agrio proceso judicial que terminará arrebatándole su buque, sino que también se verá imposibilitado de disponer de los esclavos que traía a bordo del “Roma Libre” a su llegada al puerto. En sus andanzas por el Caribe, aquél había capturado un buque francés con centenares de esclavos que vendió mayoritariamente en Cuba, quedando 38 de ellos a bordo. Vale la pena recordar que un decreto de la Junta Suprema (1810), había prohibido el tráfico internacional de esclavos; el 19 de julio de 1811 se dicta la Ley de Manumisión y una década más tarde se establecen las Juntas de Manumisión que tenían como tarea la compra de esclavos a sus propietarios para darles la libertad.
Por espacio de al menos dos meses, los esclavos permanecieron a bordo del bergantín “Roma Libre” que se encontraba anclado en la rada porteña, hasta que el 10 de marzo de 1825 se reúne la Junta de Manumisión local a solicitud de la municipalidad, para tratar su situación. Inmediatamente la Junta es de la opinión que deben ser declarados libres, con arreglo a la Ley de Manumisión, acordando oficiarle al Síndico Procurador para que informara de ello a Cotarro, y que “le manifieste igualmente la necesidad de tenerlos á la disposición de la Ilustre municipalidad”, para que diera conclusión a las formalidades legales. El 8 de abril de ese mismo año se reúnen los munícipes José de la Cruz Peroso, Presidente José Francisco Velásquez, Domingo Antonio de Olavarría, Juan Antonio Ochoa, Henrique Gerardo Van Baalen y Manuel Sojo, Síndico Procurador General, con presencia de 35 de los esclavos, toda vez que 3 habían escapado, para conocer del oficio de la Junta de Manumisión del 12 de marzo, por el cual se le instruye reclamar de Cotarro los “siervos naturales de África” quienes debían ser libres, quedando todos bajo el cuidado de la municipalidad “hasta que aprendan el idioma, y penetrados de las leyes bajo que viven determinen de su persona”. Para comunicarse con aquellos Francisco Tinoco, natural de África y residente por muchos años en el país, actuó como intérprete informándoles que de acuerdo a las leyes se les declaraba “en el goce de su entera libertad natural”. Llama la atención el trato respetuoso que se le brindó al grupo de manumisos durante aquella sesión, ya que en el mismo acto “se les exploró su voluntad escrupulosamente sobre el destino que querían tomar, y contestaron unánimemente que de ninguna manera se querían embarcar en el buque que estaban, ni en los de guerra, ni en otro alguno, manifestando la mayor parte de ellos que querían dedicarse á la agricultura, y algunos al servicio de las casas”; se le pidió al intérprete, entonces, los destinase según la voluntad de cada uno de ellos. Tomaban esta decisión los funcionarios municipales sin querer ellos destinarlos a oficios específicos, porque permitiéndoles a ellos escoger les parecía “mas libre y conforme á justicia”. Finalmente, acordaron los munícipes que “si querían para su mayor seguridad tener un documento de este acto ocurriesen al escribano público para que les compulsase los testimonios que querían”. El 26 de mayo la Junta se Manumisión se reúne para ser informada sobre la feliz conclusión del asunto de los africanos, “á virtud del zelo con que fue visto el asunto por la Ilustre municipalidad”.
Qué sucedió con aquellos 35 africanos, ahora hombre libres en suelo colombiano, no lo sabemos. Probablemente permanecieron en el puerto integrándose a otras comunidades de color, no sin antes tener que aprender el idioma castellano ya que la llegada de nuevos esclavos a estas tierras, como lo hemos referido, no se verificaba desde finales del siglo XVIII. Quizá formaron un grupo aislado que mantuvo sus usos y costumbres por décadas, y que se puede apreciar en viejas imágenes del puerto. Interesante tema de investigación, sin duda, para los antropólogos. Cuando las actuaciones llegaron a Caracas y son conocidas por la Dirección de Manumisión (Octubre de 1827), sus miembros expresarían: “No ha podido menos la Dirección que sentirse conmovida de placer al imponerse de semejantes diligencias, por el solo hecho de pisar el suelo de Colombia, salen del triste estado de servidumbre, en que yacían poco antes, y entran á gozar de la dignidad de hombres libre”. El tema era de tal trascendencia que se acordó que todos los documentos se insertaran en la Gaceta del Gobierno.
De tal manera que ni último barco negrero arribado al puerto un 26 de mayo, ni centenares de esclavos a bordo, mucho menos un Capitán ganado por las ideas libertarias resultan de los hechos históricos que ahora revisamos y documentamos, pero no por ello deja de ser un episodio de gran trascendencia que merece conmemorarse, noble gesto de los munícipes porteños a favor de la igualdad entre los hombres.

www.ahcarabobo.org.ve







sábado, 14 de mayo de 2016

EL CINE GENERAL SALOM/ ANECDOTA






Estaba mirando hacia el manglar al Este. La última: vez que lo vi estaba cerrado

 y en ruinas. Recordé cuántas veces los porteños habían tenido allí gratos

 momentos. Vi la ventanilla de la taquilla y recordé la faz inolvidable de querido

 porteño que por años la atendía, me refiero a Carlos Martell.

Imaginariamente recorría el interior. Entré en la casilla de los proyectores y sus

 lámparas de arco, su luz intensa, suficiente para proyectar en la pantalla las

 inmensas imágenes
.
Recordé el rostro siempre sonriente de Luis Eduardo, el operador de aquellas

 cámaras Zeiss; con su mano franca tendida en invariable gesto de singular

 bonhomía. ¿Qué se haría Luis Eduardo?

En aquella visita imaginaria por las ruinas del Cine General Salom salió también

 a mi memoria el coronel Lugo. Aquel personajeque parecía, al verlo, había

 servido de modelo de afiche de un analgésico de moda llamado Veramont: Un

 calvo con la cabeza llena de clavos y hasta un sacacorchos penetrando en

 vueltas de tornillo el cuero cabelludo
.
Siempre de dril color crudo, con chaleco dejando de ver deslumbrante leontina.

 En la mano un bastón negro brillante rematado en puño de oro

.
Pero... en el centro de todo, siempre como llenando aquel inmenso espacio

 abierto al aire del mar, la figura legendaria del general Briceño, el dueño. Alto,

 elegante, con sus bigotes torcidos como el Kaiser, pero bellamente blancos.

 Cuello de celuloide y corbata siempre de atractivos colores. Erguido su porte,

 de aspecto y modales de aristócrata, el general tenía siempre un saludo

 amable, solemne, señorial. En las mañanas visitaba los muelles; frecuente

 verlo en la tertulia de porteños abriendo el día en La Marina. Allí pasaba buen

 rato sentado en la popular silla coriana reclinada contra la salitrosa pared.

 Informábase de cuanto ocurría atusando una y otra vez su elegante bigote y

 chasqueando el aire entre los dientes como era en él característico. Era

 ciertamente del Puerto un personaje

.
Pasaba el día en su oficina trabajando. Allí recibía visitas. En las noches como el

 negocio era de familia, desde buen rato antes de la función él y las hijas se

 dirigían al lugar de trabajo. Allí permanecían hasta después de la segunda y

 última función.

El General tenía muchos amigos; era muy respetado; también se lo conocía por

 sus salidas originales y cortantes. Cuentan que una vez se presentaba en

 el cine un distinguido caballero, que temporalmente habitó en el Puerto. Era

 alto, de tez muy roja, cabellos negros abundantes peinados hacia atrás.

 Ampuloso de modales y gallardo en movimientos, al poco tiempo recibió de los

 porteños, que para eso eran hábiles a cual más, el apodo de "Colegallo".

El buen señor iba religiosamente al cine, en el Puerto en las .noches había poco

 más qué hacer. Se acomodaba en su silla en el Patio, y luego de empezada la

función, valiéndose de la oscuridad, acomodaba la silla que le quedaba a un lado


 y luego la del otro apoyando en ellas sus brazos. Como si fuera poco, rato más

 tarde hacía girar la que quedaba enfrente y ponía en ella los pies, total: con un

 solo boleto el buen señor ocupaba cuatro asientos, dispuestos a como le viniera

 en gana para más comodidad. Como la costumbre se hizo hábito, la queja le

 fue puesta al General. -¡Aja! dijo al escucharla. Cuando venga avíseme esta

 noche.
Efectivamente, en la noche apenas entró al cine el buen señor, el General fue

 advertido y le presentaron al cliente. Mirándolo frente a frente le preguntó:

-¿Ud, y que es el señor Colegallo? Sorprendido, el usuario contestó: -Sí... mi

 General, así me llaman mis amigos por cariño.

A lo que respondió con voz terminante y rotunda, dirigiéndose al empleado

 apodado el Cuneno: -"¡Cuneno! Búsquele una silla al señor Cola'e Gallo pa'que

 ponga su cola"
.
Y hasta esa noche duró la costumbre del cómodo cliente de disponer tantas

 sillas para el soporte de su augusta persona
.
Volviendo con el cine, el Patio era el sitio más fresco y agradable, pero había

 quien prefería pagar más para ir a Palco, espacio techado y protegido de

 eventuales lluvias. Un retrato iluminado del General Salom lucía egregio en la

 pared Norte de la sala.

El precio de un asiento era dos bolívares, sillas de hierro y tablas du rísimas, ten

 ían el privilegio de ofrecer al cliente la discutible comodidad para los brazos de

 un duro apoyadero
.
Adelante del Patio y al mismo nivel, pero más cerca de la pantalla, estaba la

 zona de los asientos más baratos, su precio Bs. 0,50. ¡Un real! Y el nombre de

 ese sector se llamaba: General Salom, sin que ello tuviera relación alguna con

 el dueño, pero todo el mundo lo conocía como el "Gallinero".

Allí en vez de asientos había bancos y el duro suelo, según prefiriera el cliente.

 También se podía ver la película de pie, y los rincones angulares del amplio

 espacio bajo las estrellas del cielo del Puerto, servían para inconfesables usos

 que aspirara taJ nombre
.
Dos funciones ofrecía el Cine General Salom: La primera la preferida por las

 familias y personas de respeto. La más concurrida también. Cuando terminaba

 la función, a la calle salía un río de gente. Era el momento en que en las aceras

 avivaban sus fuegos las bandejas de fritanga. Las matronas curazoleñas

 sentadas como en Willeminaplain, esperaban a sus clientes. Empanadas,

 pastelitos, torrejas, arepitas; todo era ofrecido para que nadie fuera con

 hambre a la cama. No faltaba el vendedor de "raspados" y el heladero, que

 ofrecían los últimos productos que no había derretido el sol del Puerto.


Aquella marejada de gentes que iban y venían. Los apuros del taquillera para

 proveer de los últimos boletos. El ruido de los parlantes que irrumpía a toda

voz hacia la calle, anunciando el fin y comienzode la próxima función, era cada

 noche un momento cúspide del acontecer porteño
.
Pero si por algo es memorable el Cine General Salom fue porque en él se hizo

 la presentación en 1937 de la primera película hablada en español que vieron

 los porteños. Su título "Allá en el Rancho Grande", con Tito Quizar. En aquella

 época el porcentaje de la población analfabeta era muy alto. Las películas en

 inglés con títulos no eran entendidas por la mayoría. De manera que cuando

 por primera vez las clases más humildes pudieron ver en la pantalla

 a personajes que hablaban en el propio idioma, aquello constituyó un

 acontecimiento de tal magnitud que llegó a los límites de lo inimaginable
.
"Allá en el Rancho Grande" fue proyectada noche tras noche con el más grande

 éxito. Venían de los campos, Patanemo,BorburataSan EstebanGoaigoaza,

 más alláde El PalitoMorón y Drama camiones llenos para ver la película

.
En el carnaval siguiente el disfraz de Ranchera, de "Charro" y la aceptación del


 baile "Jarabe Tapatío", con pisotones en el ala ancha del sombrero mexicano en

 tierra, se lo quiso ver como variedad de baile propio
.
Para los mismos tiempos se inauguraba la Urbanización Valle Seco,

 primera obra social del gobierno del General Eleazar López Contreras,

 destinada a dar viviendas a los trabajadores portuarios. Desde esa fecha y por

 causa de la película, Valle Secocambió su nombre en "Rancho Grande", por

 voluntad y decisión popular
.
Así el cine mexicano entró al Puerto, por la puerta ancha y popular

 del Cine General Bartolomé Salom



Tomado del Libro Hadas Brujas y Duendes de Puerto

 Cabello, propiedad intelectual de Adolfo Aristeguieta

 Gramcko
.